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Los Molinos

Los Molinos

El municipio de Los Molinos está situado en la Sierra de Guadarrama a 52 kilómetros de Madrid y con acceso directo al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. El nombre de la población se debe a los antiguos molinos de los que, en la actualidad, se pueden ver los restos de algunos de éstos. La ubicación de Los Molinos le otorga gran belleza natural con abundantes especies animales y vegetales.

Ayuntamiento:

Plaza de España, 1.
28460 Los Molinos
Tel.: 91 855 10 13 / Fax: 91 855 10 17
www.ayuntamiento-losmolinos.es

 

Historia

La existencia de vías de comunicación que atravesaban la Sierra de Madrid facilitó la aparición de núcleos de población en las tierras que hoy forman parte del término municipal de Los Molinos. Más concretamente, los historiadores apuntan a que la calzada romana que atraviesa el Puerto de la Fuenfría pasaba por el lugar donde se estableció el pueblo.

Con la fecha de su origen, aparece una controversia: Algunos historiadores defienden el origen árabe de Los Molinos debido a la supuesta existencia de una fortaleza árabe en el término así como al hecho de que haya algunos topónimos de fincas que vengan del árabe, como Las Atalayas.

Lo que parece más seguro es que el lugar de Los Molinos debe su existencia a la repoblación medieval llevada a cabo en la provincia de Madrid en el siglo XI a partir de la Reconquista. Con ello, se sabe que el término fue uno de los que se disputaron Madrid y Segovia durante largos períodos de contienda y que también fue uno de los pueblos que aparecían en la lista de localidades de El Real de Manzanares, agrupación creada por Alfonso X El Sabio para subsanar el problema.

Independientemente del origen de sus repobladores, los hallazgos en superficie permiten situar a Los Molinos entre lo que se ha denominado Poblados de Sierra, cuyo asentamiento se efectuó en el siglo XIII. Estos pobladores eran ganaderos en su mayoría. Asimismo, se cree que el pueblo también tenía una ascendencia molinera debido a la cantidad de ingenios hidráulicos destinados a la obtención de harina.

La historia del siglo XVI de Los Molinos es, en gran parte, desconocida porque las alusiones a este pueblo aparecen siempre dentro de referencias al vecino Guadarrama. Aun así, se cree que es en ese siglo cuando la localidad fue consolidando su núcleo de población.

Fue en el siglo posterior, el XVII, concretamente en el año 1666, cuando Los Molinos adquirió el título de villazgo por Real Decreto de la reina Mariana de Austria, regente de Carlos II.

El siglo XVIII fue de recuperación. El periodo anterior había sido crítico en lo que a densidad de población se refiere ya que habían muerto muchos habitantes debido a la guerra, la peste… hasta el punto de pasar de 87 vecinos en 1591 a los 20 de 1713. La recuperación no fue solo demográfica, pues en ese siglo se construyeron muchos de los principales edificios de Los Molinos como, por ejemplo, la ermita de San José (1737).

Los primeros datos concretos de Los Molinos se extraen del Catastro de Ensenada de 1751. En el documento figura que el pueblo tenía 70 vecinos, los cuales disfrutaban de una taberna, tres mesones, una carnicería y una tienda de abacería. Estos tenían como principal forma de vida la agricultura, la cual por orden de importancia era de: cereales, lino y hortalizas. Eso sí, era de destacar el cereal, ya que la fabricación de harina era la tarea más común. Precisamente el nombre del pueblo se debe a una empresa harinera que se encontraba en 1751 en el cauce del río Guadarrama y que tenía nada más y nada menos que siete molinos harineros. La ganadería también era importante en la región y estaba integrada por bueyes, vacas, yeguas, potros, caballos, burros, ovejas y carneros. Asimismo, también se practicaba la apicultura.

En 1768, la población había ascendido a 332 habitantes. Por aquel entonces, la villa también era un importante lugar de caza y hoy aún quedan algunas de las placas que acotaban los terrenos con la inscripción: “Bedado de Caza Menor. Año de 1793”. Estas placas llevaban inscritas también la letra “R” que significaba que pertenecían a la Corona, en ese caso, a Carlos IV.

A finales del siglo XVIII una nueva industria llegó a Los Molinos: la de la fabricación del hielo. El hielo se recogía en los neveros de la Sierra y posteriormente se cortaba y transportaba en bloques hasta la capital. Con ello, llegó también la venta a Madrid hasta el punto de que la capital dependía de Los Molinos para obtener este bien.

Las desamortizaciones del siglo XIX produjeron una crisis agrícola generalizada en la región. A pesar de esto, fue en esas fechas cuando se produjo una relativa mejora de la agricultura de los pueblos de la Sierra de Guadarrama. Surgieron nuevos cultivos como el de la patata, el cual posibilitó una recuperación agrícola. Pero tras dichas desamortizaciones, muchas de las tierras de Los Molinos fueron vendidas a manos privadas. Aun así, las consecuencias tampoco fueron tan catastróficas en la villa, pues continuaron beneficiándose los antiguos propietarios. Eso sí, hubo algún cambio en los cultivos y el de regadío aumentó considerablemente.

Con la llegada del ferrocarril a Los Molinos comenzó una época de desarrollo para el pueblo tanto en infraestructuras como en número de habitantes. A principios del siglo XX, la localidad comenzó a convertirse en lugar de veraneo. A partir de aquí, las excelencias del clima y las situación de Los Molinos en una zona saneada propició que a lo largo de ese siglo se construyeran diversas casas de reposo e instituciones dedicadas a la beneficencia: hospitales, residencias…

Para hacerse una idea del crecimiento turístico de Los Molinos basta el dato de que para mediados de siglo la localidad ya contaba con más de 800 edificios, de los cuales 600 eran hoteles de veraneo. En 1962, Los Molinos se convirtió en lugar de peregrinación ya que se inició la primera romería a la Ermita de la Virgen del Espino, con lo que el número de visitantes continuó creciendo. Así hasta hoy día, momento en que Los Molinos es una de las villas más visitadas de Madrid y su población vive básicamente del turismo.

Cultura

Los elementos religiosos son los monumentos más populares de Los Molinos. Hay numerosas capillas y parroquias y lo que predomina es la variedad de estilos arquitectónicos. Así, según su antigüedad, pueden apreciarse construcciones desde renacentistas hasta herrerianas y actuales.

Plaza de España

Es una amplia y despejada plaza en cuyo interior se ubica el Ayuntamiento de Los Molinos. En el centro de la plaza se encuentra una farola de forja con nueve brazos.

Casa Museo Julio Escobar

Calle Concejo, 31.

Se trata de un centro de exposición del legado de Julio Escobar,que ofrece a sus visitantes una colección de muebles, abanicos, tinteros antiguos y otros enseres.

Horario de visitas:

  • Miércoles a domingo de 19:00 a 21:00h.
  • Sábados y domingos de 12:00 A 14:00 horas y de 19:00 a 21:00h.
  • Se podrán concertar citas para grupos fuera de este horario llamando al Ayuntamiento al 91.855.10.13

Capilla de San José

Data del año 1737. Estaba ubicada en el Cementerio Antiguo que dejó de utilizarse en el año 1940, cuando se empezó a construir el nuevo cementerio en Los Llanos. La capilla es de estilo neoclásico herreriano y, actualmente, está rodeada de un parque que se llama Doctor Rodríguez Padilla.

Capilla del Carmen

Se erigió en el año 1929 en una parcela cedida por el Ayuntamiento. Su construcción es de mampostería con mortero hidráulico, armadura de madera cubierta con teja plana.

Fuente del León

 Es una llamativa fuente simétrica construida en piedra. Cada parte de la simetría consta de un pilón sobre el que se vierten las aguas que manan de dos caños. La fuente está coronada con la estatua de un león que da nombre a la construcción.

Parroquia de la Purísima Concepción

La Parroquia es de estilo renacentista con influencias escurialenses y data del año 1570. Es de una nave de cruz latina, con un pórtico en el exterior, con bóvedas de medio cañón y con una reja de forja en la puerta principal del año 1768. Tiene un retablo en su interior que es del siglo XVIII, de estilo barroco y de madera dorada y policromada.

Fiestas y tradiciones

Los Molinos divide su ocio popular en hermandades. Cada una tiene su Virgen o santo al que alabar y su fiesta particular en el que honrarlos. Cada una organiza las fiestas a su modo, pero todas ellas tienen el denominador común de la tradición y la devoción por sus santos.

 

  • Fiestas de la Hermandad de San Sebastián: La fiesta comienza un día antes que el oficial, 20 de enero, a las 12 de la noche, con el Oficio de Vísperas en la Iglesia Parroquial y el cántico a las almas benditas con la dulzaina y el tambor.
  • Fiestas de la Hermandad de San José: La fiesta comienza el día 18 de marzo con un triduo. Pero el 19, día de San José, es la jornada grande. A lo largo de sus horas, se celebra una Misa seguida de Procesión por las calles del pueblo. A continuación, se organiza una comida a la que asisten todos los cofrades de la Hermandad..
  • Fiestas de la Hermandad de María: La Hermandad de María celebra su fiesta el Viernes de Dolores. Los actos están compuestos, básicamente, de una Misa con Procesión.
  • Fiestas de la Hermandad de San José: El Cristo de la Buena Muerte es el patrón del pueblo de Los Molinos. En su día, 14 de septiembre, se celebran actos religiosos en la Santa Misa y una procesión en la que se venera su imagen y se lleva por los hermanos a lo largo de todas las calles del pueblo.

Naturaleza

La variedad y la riqueza son dos constantes en la flora de Los Molinos. En la localidad pueden observarse especies de matorrales como el cambroño, la bardaguera, el endrino… Asimismo, hay árboles como el chopo, el roble, la encina y diversas especies de pino. La fauna del lugar no se queda atrás y destacan entre otros los jabalíes, conejos, corzos, truchas, águilas, grajos, cigüeñas y buitres que pueden observarse a través de sus distintas rutas de senderismo.

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